La salud es uno de los sectores que más interés están despertando en Silicon Valley y en otros focos de innovación alrededor del mundo. Además de motivar a cada vez más emprendedores y profesionales de la salud y la investigación médica, el número de fondos de inversión que están realizando desembolsos millonarios en startups y nuevos proyectos vinculados a la salud también se encuentra en pleno crecimiento. Esto puede observarse en que, durante la primera mitad de 2016, el sector lleva acumulados más de $2 mil millones de dólares invertidos sólo en los Estados Unidos por parte de VCs, fondos conformados por gobiernos, y grandes compañías vinculadas con la salud. De acuerdo con un informe de SartUp Health, uno de los fondos de inversión más activos en esta industria, durante ese mismo período, a nivel mundial, las inversiones alcanzaron los $3.900 millones. De continuar este ritmo, el año podría cerrar con una cifra cercana a los US$ 7.800 millones, lo que equivaldría a un 20% más de lo invertido durante 2015. Al mismo tiempo, esto significa que este año podría superarse el récord histórico de inversión en salud digital alcanzado en 2014, cuando 566 compañías pertenecientes a esta vertical recibieron una suma de US$ 7.000 millones en inversión total.

Esto ocurre en un contexto en el que las soluciones de salud digital están comenzando a ser adoptadas por una cantidad cada vez más importantes de prestadores, sobre todo en países como China, India, e Israel, pero también en los Estados Unidos, Europa y América Latina, a partir de la incorporación de soluciones de Big Data, weareables vinculados con la salud, e historia clínica digital, entre otras. Estas aplicaciones están siendo desarrolladas, fundamentalmente, por nuevas compañías las cuáles encuentran cada vez mayores oportunidades para validar sus productos, mercados y modelos de negocio, así como acceso al capital para desarrollar e impulsar su crecimiento.

¿Qué áreas de la innovación en salud atraen mayor capital por parte de los inversores?

Hoy se estima que existen unas 7.600 startups vinculadas con la salud digital, las cuáles están impulsando la innovación y el cambio no sólo en materia de atención al paciente, sino que también en la práctica médica en sí. Estas compañías están operando, fundamentalmente, en ocho áreas. Éstas son:

  • Big Data y Analítica, la cual implica la agregación de información con distintos objetivos y aplicaciones prácticas.
  • Plataformas de información para profesionales y pacientes.
  • Wearables y sensores personales, los cuáles permiten recopilar datos biométricos de los pacientes a través de sensores que se llevan en el cuerpo.
  • La gestión de la experiencia y la relación con los pacientes, tales como sistemas de reservas de turnos online.
  • Registros médicos electrónicos, como los sistemas de historia clínica digital.
  • Aplicaciones y software que asisten en la recolección de datos sobre la salud de los pacientes.
  • Nuevos dispositivos médicos específicos para tratar condiciones específicas.

Al mismo tiempo, existen una minoría de nuevas compañías trabajando en campos como el comercio electrónico de sistemas médicos y productos farmacéuticos, en investigación, y en soluciones destinadas al bienestar general de la población.

La gestión de la experiencia y la relación con los pacientes, la categoría a la que pertenece Bukeala, es la que más capital ha atraído de parte de los inversores, los cuáles fondearon a 51 compañías que operan en este nicho por un total de US$ 958 millones. En segundo lugar, los sistemas de información para médicos y pacientes, entre los que se destacan iniciativas como Healthline, una base de datos de enfermedades y comunidad orientada a los pacientes, y Bloodline, una aplicación que permite conectar a los hospitales con los bancos de sangre y hacer control de stock en tiempo real, recibieron US$ 854 millones en inversión. Las aplicaciones de recolección de datos, por su parte, levantaron US$ 524 millones en inversión, y losstartups vinculados con Big Data y analítica otros $406 millones.

Entre las rondas de inversión llevadas a cabo en este sector en 2016, el 65% correspondieron a inversiones semilla y Serie A, lo que significa que se trata de compañías nuevas que se encuentran validando sus productos, o en el proceso de desarrollo de los mismos. En total, estas inversiones sumaron un total de US$ 450 millones, a un promedio de US$ 3,9 millones por ronda. El grueso del capital, sin embargo, se orientó a las inversiones de Serie B, las cuáles acumularon un total de US$ 600 millones en todo el mundo, en operaciones que promediaron los US$ 17 millones cada una. El resto del capital se dividió en rondas de las series C, D, y E, en operaciones que promediaron entre US$ 17 y US$ 21 millones cada una.

Un sector donde el exit se da en forma de fusiones y adquisiciones

Por el momento, 2016 ha sido un año caracterizado por una escasa cantidad de IPOs por parte de empresas tecnológicas. Esto se vio reflejado, también, en el terreno de la salud digital donde, en los Estados Unidos, apenas una compañía del sector decidió comenzar a ofertar sus acciones en la bolsa. Se trata de Nanthealth, una compañía dedicada al desarrollo de aplicaciones de Big Data y personalización de la salud, que al volverse pública logró una capitalización de más de US$ 1.500 millones. Y si bien esto puede parecer impresionante, 2014 y 2015 vieron al menos cinco IPOs de estas características cada uno por parte de empresas de esta vertical.

Durante 2016, en cambio, la gran mayoría de los exits – es decir de las oportunidades de los inversores para capitalizar sus acciones en las empresas – se han dado a partir de adquisiciones y fusiones por un total de US$ 10.400 millones, divididos entre 87 operaciones distintas, sólo en los Estados Unidos.

El sector de la salud digital se encuentra en plena expansión, y su capacidad de innovar en campos tan variados como la atención al paciente, el desarrollo de nuevos dispositivos, la detección de enfermedades, y la aplicación de datos y analítica al diagnóstico y tratamiento la han convertido en una de las industrias más atractivas para los fondos de inversión en todo el mundo.